{"id":155583,"date":"2026-06-01T13:29:19","date_gmt":"2026-06-01T18:29:19","guid":{"rendered":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155583"},"modified":"2026-06-01T13:29:19","modified_gmt":"2026-06-01T18:29:19","slug":"y-que-que-que-ernesto-adair-zepeda-villarreal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155583","title":{"rendered":"Y que, que, que &#8211; Ernesto Adair Zepeda Villarreal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Y que, que, que<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ernesto Adair Zepeda Villarreal<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Fb: Ediciones Ave Azul X: @adairzv YT: Ediciones Ave Azul Ig: Adarkir<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Momento es de sacar la cobija, encender la computadora, leer las l\u00edneas primeras en sus caracteres extra\u00f1os\u2026 y hacer corajes. Uno nunca termina de revisar, de editar, de modificar, de sacrificar, de re-imaginar, de mantenerse de pie al lado del acantilado. As\u00ed como Borges, la rabia de la imperfecci\u00f3n, mas sin su talento. Las primeras buscas arrastran al rosario de gerundios, de infinitivos, de cacofon\u00edas. Para colmo, o como corona de sangu\u00edneas espinas, los \u2018ques\u2019 a todo lo que da, porque qu\u00e9 queda si no. Odiosa la evidencia del uso de muletillas, tan habituales en el habla cotidiana, trasladados a las p\u00e1ginas. Si no es un qu\u00e9 es un ando, o un endo, o un martirio interminable de raras deformaciones de los verbos. Es cuanto hay.<\/p>\n<p>Viejo y con menos escr\u00fapulos, me dedico a dar caza a esas construcciones. Algunas pueden ser sueves modificaciones. Otras caen de un tajo, no aportan mucho; paja al fin de cuentas. Pero otras son dolorosas, son rid\u00edculas elecciones poco naturales, o la balanza p\u00e1ginas atr\u00e1s de la \u00faltima vez en que fue usada una forma o la otra. La maestr\u00eda viene de no caer con la bilis espumareante en la boca. Si no aporta, estorba. Algunos casos son inevitables; no hay manera sensata de arrancarlas de su sitio. Entonces, quiz\u00e1, sean imprescindibles. Deben mantenerse ah\u00ed por su valor estructural.<\/p>\n<p>Entonces viene la pesadilla de los \u2018cuando\u2019, esa otra muletilla maldita de la pereza, el tiempo l\u00edquido ca\u00eddo entre los dedos. Salimos de una zanja para aventarnos al barranco. La precisi\u00f3n es saber remover lo innecesario, economizar alientos, seleccionar las conjugaciones adecuadas al sentimiento; sin pecar de la flojera inmediata de las f\u00f3rmulas tan bien conocidas. Le siguen la \u2018mente\u2019, la part\u00edcula y la de nuestra cabezota, como referencia a las internas reverberaciones o las intestinas sonatas de mon\u00f3logos y di\u00e1logos. Sumar a esto la palabra en moda, la necesaria para opacar o deslucir por sonar profundo, o constante o activo. Al escribir nos debemos conmover con ello, al revisarlo no queda m\u00e1s camino que la crueldad, la precisi\u00f3n, lo impersonal.<\/p>\n<p>Me dedico a contar repeticiones, a encontrar las mismas secuencias iterativas, as\u00ed como las olas en la costa. Tal vez llegar\u00e1 el momento que esas playas vean un paisaje tan posible como bello. Tal vez muera en la rabia de no alcanzar la limpieza fon\u00e9tica, lo espec\u00edfico del lenguaje. Me distraigo de otras actividades en ello, disfruto del martirio. Me agradezco ser tan innecesario como para tener tan pocas publicaciones, eso me exculpa en alg\u00fan grado de la inmadurez, del escarnio p\u00fablico de lectores inexistentes. Edito, en la de mientras, para recuperar esos paisajes. A veces me recuerdo en la tarde donde fueron escritos poemas o cuentos, otras siento pesar, una distancia insalvable, extra\u00f1a. Algunas cosas se quedan, otras se marchan, muchas otras se transmutan. Observo la mara\u00f1a de cambio anotados en la pantalla, ilegibles. Madurar es enfrentarse al espejo con la daga entre los dedos. La piedad solo produce una pasmosa rutina de lo mediocre; al menos para quien crea nuevas piezas de alfarer\u00eda. Termino el libro, la centena de p\u00e1ginas, en silencio. Es suficiente por ahora. Tal vez en algunos meses o a\u00f1os vuelva a darle otra revisada, nuevos corajes, nuevas circunstancias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y que, que, que Ernesto Adair Zepeda Villarreal Fb: Ediciones Ave Azul X: @adairzv YT: Ediciones Ave Azul Ig: Adarkir &nbsp; Momento es de sacar la cobija, encender la computadora, leer las l\u00edneas primeras en sus caracteres extra\u00f1os\u2026 y hacer corajes. 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