{"id":155680,"date":"2026-06-03T13:43:04","date_gmt":"2026-06-03T18:43:04","guid":{"rendered":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155680"},"modified":"2026-06-03T13:43:04","modified_gmt":"2026-06-03T18:43:04","slug":"los-angeles-harapientos-eugenio-valle-molina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155680","title":{"rendered":"LOS \u00c1NGELES HARAPIENTOS &#8211; Eugenio Valle Molina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>LOS \u00c1NGELES HARAPIENTOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">Eugenio Valle Molina<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Un grupo de paup\u00e9rrimos entes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Estudio sobre <em>Los \u00e1ngeles harapientos <\/em>de Eugenio Valle Molina<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1999-2019<\/p>\n<p>Adri\u00e1n Lara<\/p>\n<p>Ciudad de M\u00e9xico. Junio de 2019.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existen poetas que narran los hechos de sus vidas de formas misteriosas. Los hay tambi\u00e9n que s\u00f3lo la poes\u00eda es su motor y olvidan sus pasados y lugares de origen. Gran parte de estos pensadores se concentran en preguntarse arduamente c\u00f3mo y por qu\u00e9 debemos existir. De esta manera, los que plasman sus vivencias con deseos de ser visitados est\u00e1n ah\u00ed, esperando ansiosamente que toquen a sus puertas y que la conversaci\u00f3n sobre la vida se haga presente. Para ser precisos, el poeta est\u00e1 buscando dialogar con su mente, su alma y sus recuerdos, puesto que alza las manos y mira el porvenir, baja la vista y atisba el pasado, levanta la cara y es entonces que despide de sus ojos la pasi\u00f3n por la poes\u00eda. Y cuando esas pasiones son esenciales, entonces los versos, las rimas y los ritmos mueven senderos iluminados por desgracias, pobrezas y llantos. Existe un conjunto de poemas que almacena la cotidianeidad, el deseo, el desamor y las muchas veces esperadas cartas por saber que hay esperanza. Este conjunto lo protagonizan, adem\u00e1s de todos los hombres que en uno ven la oscuridad, los m\u00edsticos seres que son ciervos en la corte de los divinos redentores. Este grupo de siete c\u00e1nticos a la desaz\u00f3n se titula, ir\u00f3nicamente, <em>Los \u00e1ngeles harapientos<\/em> (1999) y fue escrito por Eugenio Valle Molina (1973), quien se ha imaginado todo este filos\u00f3fico acontecer de dualidades con visiones hasta cierto punto siniestras, donde los seres celestiales y los hombres convergen en un acuerdo mutuo: qui\u00e9n se despide y qui\u00e9n sobrevive ante las desgracias de la vida.<\/p>\n<p>La obra de este poeta poblano est\u00e1 colmada de nostalgia por su pueblo natal Cuetzalan, as\u00ed como de im\u00e1genes con aromas de frutas frescas, lluvias que ennoblecen la tierra, escaramuzas que se divisan sobre las rojas monta\u00f1as, recuerdos de amores que se tornan pr\u00edstinos y alabanzas al g\u00e9nero femenino e idealizaci\u00f3n del cuerpo compa\u00f1ero. En sus poemas y haik\u00fas, hay tradiciones que sus habitantes jam\u00e1s pueden olvidar. En esas tradiciones, los cantos que enuncian las riquezas del fr\u00edo pueblo aumentan su intensidad con los recuerdos familiares y las compa\u00f1\u00edas que se hacen indispensables en su acto de escritura: sus hermanas, sus padres, los paseos por las calles empedradas y las reuniones consigo mismo para saborear el caf\u00e9 de todas horas\u2026 Sin embargo en <em>Los \u00e1ngeles harapientos<\/em>, obra que fue concebida como un p\u00f3ster en su primera edici\u00f3n debido a su tama\u00f1o, las inquietudes trazan estelas que originan lastimeros parajes de tristeza. Cada una de las siete partes que conforman este poema dedican sus versos a diferentes situaciones, tales como el nacimiento y porvenir del mismo poeta, sus angustias por conocer el final de sus d\u00edas, el doloroso desprendimiento de la tierra que lo vio nacer para encontrar soluciones a sus problemas f\u00edsicos y elementales, as\u00ed como un deseo eclipsado por querer y ser querido luego de cambiar sus rumbos por otros m\u00e1s ajenos.<\/p>\n<p>Es atrevido pensar que el poeta se ha personificado en la concepci\u00f3n del llamado \u00e1ngel harapiento, protagonista omnisciente en cada poema; aunque decodificando determinados versos, es posible prever que hay mucha de su esencia en los seres desali\u00f1ados. Si no es de manera directa, los \u00e1ngeles que participan activamente en el poemario son sombras o fantasmas que le han acompa\u00f1ado en los momentos de mayor dificultad en su vida como poeta: su nacimiento, sus problemas de salud, sus amor\u00edos, su mudanza a la Ciudad de M\u00e9xico y la eterna b\u00fasqueda de la alegr\u00eda en todas las adversidades existentes. \u00bfC\u00f3mo estos espectros, adem\u00e1s de ser concebidos bajo ciertos matices de depresiones antiguas, funcionan en un m\u00ednimo mar de analog\u00edas sobre la vida del escritor poblano? Esto se responde comparando la poes\u00eda de sus libros m\u00e1s conocidos [<em>Cuaderno de Cuetzalan (2004) <\/em>y<em> Cantares de Cuetzalan (2014)<\/em>, por ejemplo] con este primer esbozo de romance desafortunado, ya que pasa del terrible destino que se va construyendo al comienzo de la vida a la relativa felicidad de saberse uno con sus paisanos, su cultura y sus ra\u00edces.<\/p>\n<p>En el primer poema, el \u00e1ngel toca una campana en un yermo en el que todos vagan para ser manipulados por la presencia del caos: <em>\u201cen el umbral del silencio \/ [\u2026] ciudad en la que vive \/ quien nos mira arder \/ bajo la llama del presagio.\u201d<\/em>La analog\u00eda sugiere un desdichado llamado a las entra\u00f1as de un mundo acobijado por el desd\u00e9n de la juventud. De esta manera es como da inicio la peque\u00f1a trama y adelanta al lector el <em>leitmotiv <\/em>estructurado complejamente a lo largo de los versos. A continuaci\u00f3n, se revela la mentalidad de estos entes celestes y uno de sus objetivos primordiales para subsistir: la b\u00fasqueda de su estad\u00eda en un mundo en llamas: <em>\u201cSembrad\u00edo de sombras \/ es la conciencia del \u00e1ngel harapiento \/ [\u2026]hurta la mirada fugitiva \/ [\u2026] para consumar el acto de la permanencia.\u201d<\/em> \u00bfQu\u00e9 significa que este \u00e1ngel busque su permanencia y que su mente est\u00e9 obnubilada con oscuros pensamientos? Concretamente, la corporeidad de sus desgracias recae en seres celestiales que visten ropas desgarradas y que, de la misma manera, se sostiene en el alma del poeta por todos sus percances.<\/p>\n<p>En contraste al descubrimiento de la naturaleza de los \u00e1ngeles, en los siguientes poemas se describen sus or\u00edgenes y la posible generaci\u00f3n de su tristeza. Una melod\u00eda que empa\u00f1a los corazones es producto de un instrumento creador de sensaciones: <em>\u201c[\u2026] ensaya a mitad de la tarde \/ la sonata del amor furtivo, \/ en duda y duelo se esparce \/ la armon\u00eda de su viol\u00edn [\u2026]\u201d. <\/em>Con esto puede deducirse que el poeta, al dedicar y entonar su poes\u00eda al que quiera escucharla, deja entrever el apuro que da forma a la obra del poeta poblano en todo su apogeo: un sigiloso mensaje de cari\u00f1o rec\u00edproco. La m\u00fasica, como met\u00e1fora de la poes\u00eda y reflejo del trabajo logrado, es una entidad constante en la vida de Valle Molina, ya que representa ese oficio y toda esa creaci\u00f3n literaria producto de la vida en el campo, las lecturas de poetas como Neruda o Mutis, y las dificultades en el \u00e1mbito literario. Nuevamente, en el cuarto poema, es evidente c\u00f3mo el \u00e1ngel se desdobla y da paso al creador con la descripci\u00f3n de su concepci\u00f3n, su ceguera y la poes\u00eda: <em>\u201c[\u2026] asolaron \/ la noche de oto\u00f1o en que nac\u00ed \/ un viento funerario ceg\u00f3 mis ojos [\u2026]<\/em>\u201d, y es en esta parte que el lector sabe con exactitud lo que el poemario quiere decir, pues ha descifrado la creaci\u00f3n de estos entes y ha desvelado la raz\u00f3n de sus andanzas.<\/p>\n<p>Para dar cierre a la obra, en los \u00faltimos tres poemas se aprecia la salida de su pueblo y el enfrentamiento con una sociedad nueva, as\u00ed como la marchitez de estos seres paradisiacos en ausencia de los pensamientos obstructores del bienestar. El quinto poema descubre la edad en la que se traslad\u00f3 a la ciudad (<em>\u201c[\u2026] rastro de cinco soles \/ que se eclipsaron \/ al designio [\u2026]\u201d)<\/em> y la indagaci\u00f3n al problema de la ceguera (<em>\u201c[\u2026] audaz en la tristeza contin\u00fao el periplo \/ a la ciudad donde me espera el d\u00eda.\u201d<\/em>). Los \u00faltimos dos poemas han encontrado la soluci\u00f3n al problema de la triste presencia, pues se limitan a presentar la forma en la que el autor se oculta del paup\u00e9rrimo (<em>\u201cPr\u00f3fugos de su sombra \/ miramos rodar el d\u00eda \/ espejo en que su imagen \/ y su nombre se bifurcan [\u2026]\u201d<\/em>) y el m\u00e9todo de convivencia que el poeta se plantea para coexistir con las sombras del dolor (<em>\u201c[\u2026] hurgamos el silencio \/ para encontrar el jazm\u00edn \/ que s\u00f3lo por nosotros \/ adquiere un nuevo fulgor [\u2026]\u201d<\/em>). \u00bfEs acaso una moraleja al inevitable cause de la vida? Si Valle Molina narra estos hechos bajo un periodo de desolaci\u00f3n emocional y los finaliza con la directa aceptaci\u00f3n de una esperanza perceptible, significa que en su obra la felicidad es reina y la tristeza hizo eco alguna vez como base primigenia en su trabajo art\u00edstico.<\/p>\n<p>Asimilar estos poemas y descifrar su contenido no es tarea f\u00e1cil para el lector primerizo. El ritmo y la sutileza de las analog\u00edas con la vida del creador son fuertes detonantes para encontrar desasosiego al principio y final de cada poema. Es menester decir, a manera de defensa, que la belleza del poemario radica en una compleja estructura de im\u00e1genes t\u00e9tricas, tristes, alejadas de toda b\u00fasqueda de felicidad. La creaci\u00f3n de estas criaturas pretende dar muestra de c\u00f3mo un artista se sit\u00faa sobre la balanza y sabe qu\u00e9 debilidades lo fortalecen en cualquier infortunio, as\u00ed como la poderosa arma que representa utilizar estas desdichas a favor de la poes\u00eda. Existe la reflexi\u00f3n en estos c\u00famulos de ansiedades, y su lectura, aunque compleja, merece ser analizada como pieza fundamental en la creaci\u00f3n po\u00e9tica de Eugenio Valle Molina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS \u00c1NGELES HARAPIENTOS Eugenio Valle Molina Un grupo de paup\u00e9rrimos entes Estudio sobre Los \u00e1ngeles harapientos de Eugenio Valle Molina 1999-2019 Adri\u00e1n Lara Ciudad de M\u00e9xico. Junio de 2019. &nbsp; Existen poetas que narran los hechos de sus vidas de formas misteriosas. 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