{"id":155830,"date":"2026-06-08T15:16:26","date_gmt":"2026-06-08T20:16:26","guid":{"rendered":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155830"},"modified":"2026-06-08T15:16:26","modified_gmt":"2026-06-08T20:16:26","slug":"alexia-cuatro-veces-dijo-no-de-roberto-resendiz-carmona-ernesto-adair-zepeda-villarreal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155830","title":{"rendered":"\u201cAlexia cuatro veces dijo no\u201d de Roberto Res\u00e9ndiz Carmona &#8211; Ernesto Adair Zepeda Villarreal"},"content":{"rendered":"<h2>\u201cAlexia cuatro veces dijo no\u201d de Roberto Res\u00e9ndiz Carmona<\/h2>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ernesto Adair Zepeda Villarreal<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Fb: Ediciones Ave Azul X: @adairzv YT: Ediciones Ave Azul Ig: Adarkir<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Editado mediante la asociaci\u00f3n Cultura, Arte y Tradici\u00f3n, A.C., basada en Zamora, Michoac\u00e1n, este poema de largo aliento vio la luz en 2013, del promotor cultural y poeta, Roberto Res\u00e9ndiz Carmona. La portada fue obra de Pablo Molina, mientras el dise\u00f1o de Diana Carolina Daza Astudillo. El libro lo conforman 645 pp, con pr\u00f3logo de Le\u00f3n Guillermo Guti\u00e9rrez. La obra se encuentra configurada en dos secciones (orillas), con 49 fragmentos interconectados entre s\u00ed. Se trata de una carta l\u00edrica donde resplandece el deseo, la a\u00f1oranza, la fatiga, e incluso el remordimiento. El autor se sienta a mitad de la corriente para atestiguar el efecto del cauce en cada histri\u00f3n, siendo la primera parte el canto vestigial de la amada, Alexa, y su respuesta la pesadumbre del admirador reducido a la negaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En este canto aflora la sensualidad de aquello amado, visto a trav\u00e9s de un recordado tragaluz, donde los pasajes manifiestan la intimidad de dos personas, atrapadas en el bucle de la nostalgia. Ella, la amada se ha convertido en una efigie de su belleza, de la sensualidad de su piel, para dejar al frente un vestigio decorado por corales m\u00edsticos. Del otro lado de la ribera, el amante se conduele de su fracaso, de ser tan poco valiente como para entregarse a su objeto amado, de inmolarse en el bestiario liberado mediante el aliento. As\u00ed \u201cSin esquivar el aliento de la sierra\/ enlaza dos letras en la roca.\/ No importa el olvido que enturbi\u00f3 la risa\/ ni el pasado fardo de los a\u00f1os\u201d. La penuria es mantenerse atrapado en su instante fijo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, hace de esa dolencia una espina capaz de atravesar el pecho, y as\u00ed, mediante ese puente terrible, destilar del aire una profunda belleza. Roberto, un poeta conceptual, aprovecha sus im\u00e1genes frescas entreveradas con los pasajes por los que ha andado para reproducir el mundo. Es mediante esa extrapolaci\u00f3n que su poes\u00eda adquiere un velo ceremonial de s\u00edmbolos e instantes. Entremezcla la cr\u00f3nica de viaje con la catarsis de aferrarse a lo acontecido, renovando el papel historicista de la poes\u00eda, \u00edntima, ocupada de no desgarrarse a plena marcha. Adem\u00e1s, la obra encumbra el papel de la mujer, de la musa o diva o encarnaci\u00f3n del eros, y por tanto de la \u00fanica belleza posible, mientras realza la admiraci\u00f3n casi sacra: \u201cSigue sorprendida\/ de la forma en que transita\/ la alegr\u00eda de piernas y caderas\/ el vientre plano\/ las turgencias que se agolpan\/ al esculpido talle coronado\u201d. Lo mundano, es lo perfecto, una suerte de arcano elemental del autor. M\u00e1s adelante continua: \u201cLe gusta caminar descalza\/ y la lluvia diminuta\/ sentir el barro\/ recorrer el arte de Afrodita\/ la \u00faltima bendici\u00f3n inmaculada\u201d. Al cantarle a una, le canta a todas las mujeres.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El otro lado, la corriente en s\u00ed, se manifiesta con la met\u00e1fora de la p\u00e9rdida, de la huida, del inevitable cambio. \u201cTermin\u00f3 por olvidar\/ el cuarto menguante del abismo\/ la piedra del sol y la calzada de los muertos\u201d, menciona al posicionar su efigie en la derrota de la cotidianeidad, paralela a la vida diaria. As\u00ed, Alexa, la que elude, se infunde mediante la luz ante el lector, para descubrir su portento seg\u00fan lo a\u00f1ora el poeta, pero:\u00a0\u201cConfusa -desde siempre-\/ desde el primer instante\/ en que la humedad se cristaliz\u00f3\/ para nacer mujer\/ semilla del ausente cuarzo\u201d. El erotismo es espiritual, es una m\u00edstica oculta que no opta por lo carnal sino por los detalles del d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta obra no desluce con el paso del tiempo, sino que se puede abordar como un manifiesto del quehacer del artista, del rol del poeta como observador, como vidente y como testimonio. Alexa es un sitio feliz a donde se puede volver, o es el faro reconocible en la turbulencia del r\u00edo. En todo caso, Roberto expresa tal vez con cierta inconciencia sobre su lenguaje-objeto que: \u201cEl exilio es otra forma de dignidad sin llanto\/ la exacta soledad\/ en el capullo perfecto de la oruga\u201d. La poes\u00eda es soledad, tal vez, pero el mundo siempre es perfecto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAlexia cuatro veces dijo no\u201d de Roberto Res\u00e9ndiz Carmona Ernesto Adair Zepeda Villarreal Fb: Ediciones Ave Azul X: @adairzv YT: Ediciones Ave Azul Ig: Adarkir Editado mediante la asociaci\u00f3n Cultura, Arte y Tradici\u00f3n, A.C., basada en Zamora, Michoac\u00e1n, este poema de largo aliento vio la luz en 2013, del promotor cultural y poeta, Roberto Res\u00e9ndiz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":141603,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-155830","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"blog_post_layout_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-150x150.png",150,150,true],"full":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51.png",1175,662,false]},"categories_names":{"11":{"name":"Editorial","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?cat=11"}},"tags_names":[],"comments_number":0,"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-150x150.png",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-300x300.png",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-305x207.png",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-400x600.png",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-600x600.png",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-1024x662.png",1024,662,true],"cvmm-small":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51-130x95.png",130,95,true],"full":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-Pantalla-2025-02-03-a-las-13.00.51.png",1175,662,false]},"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/155830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=155830"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/155830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":155832,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/155830\/revisions\/155832"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/141603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=155830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=155830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=155830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}