{"id":155921,"date":"2026-06-10T15:24:12","date_gmt":"2026-06-10T20:24:12","guid":{"rendered":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155921"},"modified":"2026-06-10T15:24:35","modified_gmt":"2026-06-10T20:24:35","slug":"155921","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155921","title":{"rendered":"El artista que desafi\u00f3 el olvido &#8211; Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez\u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El artista que desafi\u00f3 el olvido<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>El olvido es el pecado de los ingratos e insensibles. Afortunadamente es imposible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>olvidar a aquellos que se inmortalizan con sus hechos y obras. GCV<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1151.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-155923 aligncenter\" src=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1151.jpg\" alt=\"\" width=\"346\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1151.jpg 640w, https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1151-300x286.jpg 300w, https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1151-500x477.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 346px) 100vw, 346px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El retrato como g\u00e9nero art\u00edstico, fue una de las expresiones culturales m\u00e1s importantes en el mundo del siglo XIX. Y los amantes del arte detectaron pronto, en la obra de <strong>Epifanio Garay Caicedo<\/strong> (Bogot\u00e1,1849-1903) la habilidad psicol\u00f3gica y espiritual conque el artista daba vida a los protagonistas de sus cuadros.<\/p>\n<p>Pintor acad\u00e9mico por excelencia, su talento, habilidad, t\u00e9cnica, calidad y belleza, lo colocaron en la historia del arte colombiano. Mago del color en el lienzo, cultiva, adem\u00e1s, los temas m\u00edticos, hist\u00f3ricos y religiosos. El m\u00e1s conocido es <em>La mujer del levita de los montes de Efra\u00edm<\/em>, inspirada en el relato b\u00edblico (Jueces 19) y objeto de gran revuelo en la Exposici\u00f3n Nacional de 1889, por ser el primer desnudo femenino expuesto p\u00fablicamente en Colombia. Parte de la colecci\u00f3n Garay en el Museo Nacional, su perfecci\u00f3n y sutileza sigue conmoviendo al espectador contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p><strong>Genio art\u00edstico<\/strong><\/p>\n<p>Educado en el Colegio Mayor de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario y la Academia de M\u00fasica en Bogot\u00e1, Epifanio pinta desde muy joven, ya que su padre, Narciso Garay, lo adiestra en el dibujo y le paga estudios con el pintor y escritor Jos\u00e9 Manuel Groot. El chico tiene talento, adem\u00e1s, para la m\u00fasica y en su adolescencia aprende a cantar \u00f3pera y a tocar viol\u00edn y piano.<\/p>\n<p>A los 19 a\u00f1os se traslada a Panam\u00e1, donde contrae matrimonio con Mercedes D\u00edaz Rem\u00f3n, (1873). De esta uni\u00f3n nacen sus dos hijos, tambi\u00e9n artistas: Nicole, pianista y compositora, y Narciso, violinista, escritor e investigador de la m\u00fasica y el folclore paname\u00f1os.<\/p>\n<p>En 1874 viaja a Nueva York para estudiar canto, pero para 1881 ya se ha apasionado por la pintura y, becado por el gobierno colombiano, se matricula en la Academia Julian, de Par\u00eds. Sus maestros son Adolphe William Bourguereau (1825-1905) y Le\u00f3n Bonnat (1835-1932) con quienes aprende todos los secretos del oficio. Reproduce cuadros famosos e incorpora la fotograf\u00eda en el retrato. Canta en la \u00f3pera, con el nombre art\u00edstico de Garini, lo que le permite viajar extensamente. Mientras tanto sus obras absorben la sofisticaci\u00f3n y el aspecto mundano de la ciudad de las luces. Exhibe con \u00e9xito \u201cLa llavecita\u201d o \u201cRecreaci\u00f3n\u201d, en el Sal\u00f3n de Par\u00eds (1885), a\u00f1o en que se desata la guerra civil de los liberales contra la Regeneraci\u00f3n en Colombia.<\/p>\n<p><strong>El arte vs las guerras<\/strong><\/p>\n<p>Frustrado, regresa a Bogot\u00e1. Su bi\u00f3grafo Roberto Pizano describe el desencanto del artista, como un \u201cdescenso derrotista\u201d, en una \u00e9poca en que muchos subestiman la pintura como oficio o profesi\u00f3n. Durante una temporada cr\u00eda vacas en las orillas del Chagres (Panam\u00e1). Pero en 1887 se asocia con Carlos Endara para crear la empresa Garay &amp; Endara, una academia de dibujo con taller de pintura y fotograf\u00eda art\u00edstica. Para 1890 ya ha realizado muchas de sus obras m\u00e1s famosas, incluyendo pinturas al \u00f3leo de Sim\u00f3n Bol\u00edvar y los presidentes Carlos Holgu\u00edn, Manuel Antonio Sanclemente y Rafael N\u00fa\u00f1ez, protagonista de la gran reforma a la constituci\u00f3n de 1886. En Cartagena hizo varios retratos a personajes de la ciudad y pint\u00f3 el inmenso \u00f3leo de Bol\u00edvar en la Batalla de Boyac\u00e1, que permaneci\u00f3 hasta el a\u00f1o 2015 en el Sal\u00f3n Amarillo, de la Gobernaci\u00f3n de Bol\u00edvar.\u00a0 Sus reveladores retratos del car\u00e1cter de esas y otras figuras pol\u00edticas, se convierten en s\u00edmbolos de la identidad nacional.<\/p>\n<p>Pronto se le reconoce en su patria como un gran retratista. Dicta clases particulares de dibujo, pintura, canto, viol\u00edn y piano, contribuyendo as\u00ed, a la cultura capitalina de fin de siglo. Como profesor y director de la Escuela Nacional de Bellas Artes (1894-98), Garay fomenta la vocaci\u00f3n de los artistas de provincia, promueve la creaci\u00f3n de becas para estudiantes y contrata al profesor alem\u00e1n Felipe Eduardo Lehner para ensenar el arte de la litograf\u00eda.<\/p>\n<p>En medio de ese cap\u00edtulo extraordinario de formaci\u00f3n human\u00edstica en Colombia, irrumpe la Guerra de los Mil D\u00edas y la Escuela de Artes es clausurada.<\/p>\n<p>Oprimido por el clima aciago de un pa\u00eds en conflicto, Garay pinta personajes y escenas de la sociedad bogotana. El pintor refresca con su arte y con su esp\u00edritu. Es el ep\u00edtome del gusto, la sensibilidad y la cultura. Es diestro en el manejo de la perspectiva y la idealizaci\u00f3n del cuerpo humano; las expresiones teatrales, las posturas de los personajes, y la sensualidad que transmite la figura de la mujer. La \u00e9lite ve en la posesi\u00f3n de uno de sus cuadros una forma de status social. Sus cuadros son un testimonio de la vida cultural y los personajes que forman parte de ella en el despertar del nuevo siglo, cuando empieza a aparecer en el arte colombiano, la casta de los comerciantes y los habitantes de la periferia.<\/p>\n<p><strong>La memoria contra el olvido <\/strong><\/p>\n<p>Semanas antes de la secesi\u00f3n del Istmo de Panam\u00e1 (noviembre 3, 1903) de Colombia, muere Garay, el 8 de octubre, a los 54 a\u00f1os. Es enterrado en el Cementerio Central de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>El busto de Epifanio Garay Caicedo, obra del maestro Silvano Cu\u00e9llar, preside en la actualidad, la entrada del Museo Nacional de Bogot\u00e1, enclave de una vasta colecci\u00f3n de las pinturas del artista. La Universidad de Bellas Artes de Cartagena le rinde homenaje a trav\u00e9s de la medalla que honra a artistas y gestores culturales. Muchas de sus obras se exhiben en Panam\u00e1, donde residi\u00f3. El retrato original de Rafael Nunez (1891) reposa en el Museo Nacional de Bogot\u00e1, y una r\u00e9plica se exhibe en la Casa Museo N\u00fa\u00f1ez, en Cartagena.<\/p>\n<p>En 1943 la Universidad de Panam\u00e1 expuso 40 \u00f3leos de Garay, incluyendo colecciones privadas. Mencionando el \u00f3leo conocido como la Virgen del Rosario o la Reina de los Cielos, Narciso Garay D\u00edaz, hijo del pintor, recalc\u00f3 la labor de su padre como restaurador de antiguas obras de arte religioso, la mayor\u00eda de ellas del periodo colonial hisp\u00e1nico.<\/p>\n<p><strong>El programa Se\u00f1al Memoria<\/strong> transmitido en los a\u00f1os 50s por la Televisora Nacional de Colombia conserva un segmento de <em>Pintores colombianos<\/em>, en el que la cr\u00edtica argentina Marta Traba, aborda y contextualiza la obra del artista.<\/p>\n<p>Curiosamente, con el correr del tiempo, varios de sus cuadros han sido objeto del robo o la \u201cdesaparici\u00f3n\u201d, entre ellos un autorretrato y una pintura de <em>Mar\u00eda Magdalena<\/em>. En mayo de 2015 el lienzo de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, fue sustra\u00eddo del Palacio de la Proclamaci\u00f3n donde se encontraba. El cuadro es recupera en marzo de 2016. El ladr\u00f3n es capturado mientras tramitaba la venta del lienzo por 150 millones de pesos. El legado de Garay es extenso. En Santander, el retrato de San Ignacio de Loyola, es propiedad de un colegio jesuita. En Bogot\u00e1, tienen su hogar los h\u00e9roes de la Independencia, Policarpa Salavarrieta y Antonio Nari\u00f1o, en el Museo Nacional y \u00a0San Juan Evangelista es parte del tesoro art\u00edstico de la Catedral.<\/p>\n<p>El notable historiador y soci\u00f3logo Luis L\u00f3pez de Meza, escribe un ensayo en el Bolet\u00edn Cultural del Banco de la Rep\u00fablica (Bogot\u00e1) en el que afirma: \u201cEn Colombia, el arte grande de fin de siglo reapareci\u00f3 definitivamente con Epifanio Garay y su galer\u00eda de retratos\u201d.<\/p>\n<p>La corriente costumbrista de la \u00e9poca influy\u00f3 en las obras de Garay realizadas durante su juventud, como \u201cPor las velas el pan y el chocolate\u201d (ca. 1870) una escena cotidiana de la Bogot\u00e1 de la segunda mitad del siglo XIX.<\/p>\n<p><strong><em>Por las velas, el pan y el chocolate \/ Yo combato, t\u00fa combates, \u00e9l combate\u2026 <\/em><\/strong><\/p>\n<p>El verso, escrito por Jos\u00e9 Manuel Marroqu\u00edn (1827-1908), escritor, periodista y presidente de Colombia, describe la tranquilidad y el sosiego de la vida tradicional, interrumpidos constantemente por las guerras civiles en Colombia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.bing.com\/images\/search?q=pinturas+de+epifanio+garay+caicedo&amp;form=IACFSM&amp;first=1\">https:\/\/www.bing.com\/images\/search?q=pinturas+de+epifanio+garay+caicedo&amp;form=IACFSM&amp;first=1<\/a><\/p>\n<p><strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez,<\/strong> escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos. Autora de <em>Cuajada, El conde del Jazmin<\/em>, Herencia Books, N.Y. 1999; <em>Las Termitas<\/em>, Union de Escritores Colombianos, Bogot\u00e1, 1978; <em>Caliwood<\/em>, White Owl Editions, NY. 2019.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El artista que desafi\u00f3 el olvido Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez\u00a0 El olvido es el pecado de los ingratos e insensibles. Afortunadamente es imposible olvidar a aquellos que se inmortalizan con sus hechos y obras. GCV El retrato como g\u00e9nero art\u00edstico, fue una de las expresiones culturales m\u00e1s importantes en el mundo del siglo XIX. 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