{"id":156378,"date":"2026-06-24T14:38:50","date_gmt":"2026-06-24T20:38:50","guid":{"rendered":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=156378"},"modified":"2026-06-24T14:38:50","modified_gmt":"2026-06-24T20:38:50","slug":"el-divino-error-gloria-chavez-vasquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=156378","title":{"rendered":"El Divino Error &#8211; Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El Divino<\/strong> <strong>Error<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Cuenta la leyenda que, cuando el Arc\u00e1ngel Miguel se enfrent\u00f3 a Lucifer,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>en el momento de lanzarle la estocada final, sinti\u00f3 compasi\u00f3n y lo dej\u00f3 libre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1388.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-156380 aligncenter\" src=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1388.jpg\" alt=\"\" width=\"323\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1388.jpg 566w, https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1388-265x300.jpg 265w, https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1388-500x565.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 323px) 100vw, 323px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>E<\/strong>n su obra del <strong>Para\u00edso perdido <\/strong>(Lost Paradise), <strong>John Milton<\/strong> (1608-1674) nos cuenta en forma de poema, sobre la rebeli\u00f3n de un grupo de \u00e1ngeles y su papel en la tentaci\u00f3n, ca\u00edda y expulsi\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva del Ed\u00e9n. En una epop\u00e9yica reflexi\u00f3n, el escritor ingl\u00e9s examina el problema del mal como causa del sufrimiento de una humanidad que se pregunta a diario:<\/p>\n<p>\u00bf<em>por qu\u00e9 un Dios bueno y todopoderoso permite lo que ser\u00eda tan f\u00e1cil evitar?<\/em><\/p>\n<p>En el infierno, donde la insatisfacci\u00f3n y desesperaci\u00f3n de sus habitantes es permanente, Sat\u00e1n, el resentido gestor del sufrimiento, decide vengarse de Dios a trav\u00e9s de los seres reci\u00e9n creados, que viven en estado de gracia y felicidad en el para\u00edso.<\/p>\n<p>En las versiones literarias contempor\u00e1neas, basadas en el relato b\u00edblico, en su encuentro con los humanos, los \u00e1ngeles ca\u00eddos dan origen a la raza de los <em>nefilims <\/em>(en hebreo: los ca\u00eddos)<em>,<\/em> para esclavizar, humillar y degradar al ser humano, mientras, los demoniacos originales, se proclamaban dioses en su misi\u00f3n de causar el caos.<\/p>\n<p>La m\u00e1s temprana intervenci\u00f3n en los asuntos humanos de Luzbel, m\u00e1s conocido como Lucifer o <em>pr\u00edncipe de las tinieblas<\/em>, fue apoderarse de la voluntad de la primera pareja y convertirlos en sus vasallos y c\u00f3mplices de su rebeli\u00f3n. No estar\u00eda de m\u00e1s decir que fue la envidia de Ca\u00edn, alimentada por las intrigas del demonio, lo que caus\u00f3 el asesinato de Abel. Lucifer y sus secuaces se dieron a la tarea de promover la inmoralidad cohabitando entre los humanos, produciendo h\u00edbridos (nefilims) para aumentar as\u00ed, sus huestes infernales.<\/p>\n<p><strong>Los mil y un demonios<\/strong><\/p>\n<p>La historia de las religiones universales identifica demonios como <strong>Asmodeus<\/strong>, el descarriado, que se valen de tretas y maromas para degenerar las almas de aquellos a quienes logran seducir. El exorcista Gabriele Amorth, atestigu\u00f3 que los esp\u00edritus del mal reclutan las almas m\u00e1s d\u00e9biles entre los criminales, adictos y codiciosos para promover la autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como <strong>Fausto<\/strong>, el personaje de <strong>Goethe, <\/strong>que deseaba una experiencia m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite humano, muchos han vendido su alma a cambio del poder, la fama y las riquezas. En sus diversas manifestaciones Satan\u00e1s act\u00faa impunemente a trav\u00e9s de los envidiosos y los traidores, pero los esp\u00edritus puros son sus favoritos pues le significan un mayor reto.<\/p>\n<p>En el <strong>zoroastrismo<\/strong>, el demonio de la ira y la furia era <strong>Avest\u00e1n <\/strong>sediento de sangre y almas violentas para engrosaran su ej\u00e9rcito en el averno. Y es durante los conflictos que las huestes sat\u00e1nicas atizan las llamas del odio y el fanatismo hasta lograr las orgias destructivas que son las guerras. En las distintas \u00e9pocas de la <strong>Inquisici\u00f3n<\/strong>, demonios como este hicieron de las suyas en la Iglesia, dado que muchos de los religiosos, (que no lo eran tanto porque no ten\u00edan ni vocaci\u00f3n ni predisposici\u00f3n al bien), cometieron terribles cr\u00edmenes.<\/p>\n<p><strong>La maldad y el malestar social<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sigmund Freud<\/strong> descubri\u00f3 que el mal yace dormido dentro de cada uno de nosotros, en forma de psicopat\u00edas. <strong>Carl Jung<\/strong> se dio cuenta de que, entre los cr\u00edmenes y los vicios urbanos, las neurosis son m\u00e1s potentes en las grandes ciudades. Divorciado de todo lo sagrado en su rutina, el citadino padece de ansiedad cr\u00f3nica. En su desespero y falta de fe, muchos se refugian en rituales profanos como la brujer\u00eda y el satanismo. Cuando las enfermedades mentales y espirituales hacen crisis colectivamente, son frecuentes los estallidos sociales.<\/p>\n<p>En cuanto a la respuesta de \u00bf<em>por qu\u00e9 un Dios bueno y todopoderoso permite lo que le es tan f\u00e1cil evitar?<\/em><\/p>\n<p>Una explicaci\u00f3n muy sensata, es la de las religiones orientales como el budismo, cuya filosof\u00eda de vida se basa en que este mundo es una escuela a donde se viene a aprender. La <strong>ley del karma<\/strong> explica adem\u00e1s que cada experiencia es una <em>lecci\u00f3n de aprendizaje<\/em>. Aquellos que no aprenden la lecci\u00f3n en esta vida, tienen derecho a repetir el grado en una pr\u00f3xima. En el cristianismo, adem\u00e1s, el extra\u00f1o o el amigo es un espejo en el que debemos mirarnos constantemente, si queremos ser leales al divino mensaje:<em> ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo<\/em>.<\/p>\n<p><strong>La paciencia del santo Job<\/strong><\/p>\n<p>La reencarnaci\u00f3n es un hecho aceptado por millones de creyentes en lugares donde existe un equilibrio entre lo profano y lo sagrado, y por tanto, el estilo de vida es m\u00e1s realista y relajado. Desde ese punto de vista, como en la <strong>par\u00e1bola del santo Job<\/strong>, la pobreza y la miseria son maneras de aprender la humildad y la paciencia. Al reencarnar, cada cual escoge las lecciones que debe aprender y su alma est\u00e1 consciente de su tarea. Aquellos que se sienten culpables por la desgracia ajena, a menos que la hayan causado ellos mismos, deber\u00edan examinar la ra\u00edz de ese complejo y dedicarse a las obras de caridad, sin juzgar o culpar a los dem\u00e1s. Despu\u00e9s de todo cada quien debe asumir su propio karma.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n mundial causada por un globalismo ignorante y despiadado se esconde tras el concepto de la polarizaci\u00f3n o divisiones internas (causadas por lideres hip\u00f3critas y hambrientos de poder) en los pa\u00edses donde ellos pretenden dirigir los destinos. Pero la polarizaci\u00f3n, de acuerdo con <strong>R.A. Schwaller de Lubitcz<\/strong> no es m\u00e1s que el ciclo de <em>fecundaci\u00f3n de naturalezas simp\u00e1ticas selectas <\/em>que precede a la renovaci\u00f3n o renacimiento. Es el momento de la concepci\u00f3n en el proceso de la creaci\u00f3n. Quien lo dude puede referirse a la Naturaleza durante los ritos de las estaciones. <em>En la primavera,<\/em> <em>la semilla est\u00e1 fecunda<\/em>, dir\u00eda mi esp\u00edritu juglar. Y aqu\u00ed una bella muestra en la expresi\u00f3n del alma de uno de los poetas que ha sabido interpretar la intenci\u00f3n divina en toda su magnificencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Ad\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00c1rbol de Sangre riega la ma\u00f1ana<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">por donde gime la reci\u00e9n parida.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Su voz deja cristales en la herida<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y un gr\u00e1fico de hueso en la ventana.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Mientras la luz que viene fija y gana<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">blancas metas de f\u00e1bula que olvida<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">el tumulto de venas en la huida<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">hacia el turbio frescor de la manzana.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ad\u00e1n sue\u00f1a en la fiebre de la arcilla<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">un ni\u00f1o que se acerca galopando<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">por el doble latir de su mejilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Pero otro Ad\u00e1n oscuro est\u00e1 so\u00f1ando<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">neutra luna de piedra sin semilla<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 donde el ni\u00f1o de luz se ir\u00e1 quemando.\u00a0\u00a0 <strong>Federico Garc\u00eda Lorca<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez<\/strong> escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos. Autora de <em>Cr\u00f3nicas del Juicio Final<\/em> (cuentos), <em>Depredadores de Almas<\/em> (cuentos), <em>Caliwood<\/em> (cuentos), <em>Oda perdida<\/em> (poes\u00eda) y <em>Mariposa Mentalis<\/em> (novela). Disponibles en Amazon.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Divino Error Cuenta la leyenda que, cuando el Arc\u00e1ngel Miguel se enfrent\u00f3 a Lucifer, en el momento de lanzarle la estocada final, sinti\u00f3 compasi\u00f3n y lo dej\u00f3 libre. \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez En su obra del Para\u00edso perdido (Lost Paradise), John Milton (1608-1674) nos cuenta en forma de poema, sobre la rebeli\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":156381,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-156378","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"blog_post_layout_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397-150x150.jpg",150,150,true],"full":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397.jpg",640,338,false]},"categories_names":{"11":{"name":"Editorial","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?cat=11"}},"tags_names":[],"comments_number":0,"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397-150x150.jpg",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397-300x300.jpg",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397-305x207.jpg",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397-400x338.jpg",400,338,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397-600x338.jpg",600,338,true],"cvmm-large":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397.jpg",640,338,false],"cvmm-small":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397-130x95.jpg",130,95,true],"full":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_1397.jpg",640,338,false]},"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=156378"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156378\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":156382,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156378\/revisions\/156382"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/156381"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=156378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=156378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=156378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}