Editorial

PRIMAVERA PARA DOS – Eugenio Valle Molina

PRIMAVERA PARA DOS

Algunos poemas

Eugenio Valle Molina

Poema del amor tardío

¡Ay, amor mío!

vamos a vivir las últimas horas endebles

de este amor tardío

aunque los habitantes del parque

murmuren y miren ignorando

la clara quemadura

que nos arde por dentro.

¿Quién encendió la rosa de la primavera

y por qué maduró en tus labios?

Nunca los otros amantes lo sabrán

y sucede a plena luz del día.

Nosotros somos desde hace tiempo

los amantes que se besan

a la hora del crepúsculo

y nadie ha de mirar como tú y yo

la luz intacta del amor tardío.

Vamos a querernos

y a no palpar el viento de un olvido.

Breve poema de hotel

a Verónica

A no mirar el color del cielo

ni el vuelo de los pájaros

nos condenó el ángel harapiento,

pero aquella tarde de junio

maduró la promesa de compartir

la oscuridad y las caricias.

El deseo abrió tus piernas

y nos precipitó al vértigo

donde a la luz del tacto

aprendimos el alfabeto del placer.

Llovía aquella tarde en que fuimos

a buscar golondrinas bajo las sábanas

sin pensar en lo que caía en el corazón

cuando estuvimos solos

y no eran mis manos

las que acariciaban tus breves caderas.

A la orilla de la cama

y desnudos en la penumbra

escuchamos rodar la lluvia por las calles

y nos pareció distinto su rumor.

Hoy sabemos, muchacha,

que no volveremos

a palpar la flor grisácea

en los jardines del insomnio,

porque la esperanza cambia de nombre

al deshojar el calendario.

Primavera para dos

La primera luz del día

ilumina tu cuerpo desnudo

a la orilla de la cama.

Con mi mano derecha

toco la tibieza de tu cuello

y la geografía redonda

de tus senos.

Quisiera escribir mi nombre

en el umbral de tus deseos.

Me detengo en tu piel

para acariciarla con los labios.

La luz del día sube

hasta el segundo piso.

Con mi mano izquierda

palpo la tersura de tus piernas

y me quedo inmóvil ante tu sonrisa.

Con voz sensual murmuras

confidencias y recuerdos.

Te exploro la vagina

y tú, con ansiedad,

abres el sendero del placer.

¡Ay, amor mío!

coincidimos en la próxima caricia

mientras alguien que no te conoce

se detiene en la calle ébano

y levanta la vista para descubrir

en los geranios del balcón

los fulgores de la primavera.

EUGENIO VALLE MOLINA

Nació el 2 de noviembre de 1973, en la comunidad de Alahuacapan, Cuetzalan, Puebla. Es poeta, escritor, periodista cultural, coordinador editorial, conferencista en diversos centros universitarios, locutor y productor de radio. Su obra literaria ha recibido la atención crítica de escritores nacionales e internacionales, entre ellos, Guillermo Samperio, Carlos Montemayor, Constanza Roca y Álvaro Mutis. A partir de octubre de 2016 forma parte de la Enciclopedia de la Literatura Contemporánea en México, Fundación para las Letras Mexicanas, Secretaría de Cultura.

Actualmente, Eugenio Valle Molina escribe Los milagritos de don Eleuterio, Cuentos y microficciones en náhuatl y en español, prepara la segunda edición de Nekuikatilmej tein Cuetzalan Cantares de Cuetzalan Xochitajtolmej ika maseualtajtol uan koyotajtol Poemas en náhuatl y en español y colabora con diversos textos en el periódico electrónico La Opinión, de Mérida, Yucatán.

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