Congresistas demócratas de Estados Unidos revelaron que una agencia rusa compró más de tres mil anuncios de Facebook, con el objetivo de crear caos político y herir la democracia estadounidense.
Según los legisladores, estos anuncios, publicados en Facebook entre 2015 y 2017, fueron pagados por la empresa Internet Research Agency, acusada por el fiscal especial Robert Mueller de lanzar una “guerra informativa” contra los comicios estadounidenses de 2016.
