Disparos en el pecho y el hombro terminaron con la vida de Walter Wallace y reavivaron las protestas contra la violencia policial hacia los afroestadounidenses en Estados Unidos, en esta ocasión en la ciudad de Filadelfia (Pensilvania).
El incidente se produjo el lunes en la tarde, cuando dos agentes de la policía dispararon después de pedirle a Wallace que soltara un cuchillo que llevaba en una mano.
Los reportes señalan que el afroestadounidense no soltó el arma que portaba y en lugar de ello avanzó hacia los funcionarios de seguridad.
Después se conoció que el fallecido sufría una crisis de salud mental cuando ocurrió todo.
Y su padre cuestiona por qué los policías no usaron otros métodos para neutralizarlo en lugar de disparos letales.
Esto es lo que se sabe del incidente que vuelve a generar protestas callejeras por la violencia racial que denuncian las comunidades negras en Estados Unidos.
¿Qué pasó el lunes?
La policía informó que dos oficiales respondieron a una denuncia contra un hombre con un arma en el vecindario de Cobbs Creek, en el oeste de Filadelfia a media tarde del lunes.
Wallace sostenía un cuchillo cuando los agentes se acercaron y, en lugar de seguir las órdenes de soltar el arma, “avanzó hacia ellos”, según la versión oficial.
Ambos dispararon “varias veces” hiriendo al involucrado en el hombro y el pecho. Después, según la información oficial, uno de los agentes lo llevó a un hospital, donde fue declarado muerto.
Las imágenes que luego fueron compartidas en redes sociales muestran a los dos agentes apuntando a Wallace mientras él caminaba hacia ellos.
En los videos se ve cómo los uniformados le gritan que suelte el cuchillo como preámbulo de los disparos.
El padre de Wallace le dijo al periódico The Philadelphia Inquirer que su hijo tenía problemas de salud mental y estaba tomando medicamentos.
“¿Por qué no usaron una pistola eléctrica?”, se preguntaba el padre.
En una conferencia de prensa realizada el martes, las autoridades informaron que los agentes hicieron siete tiros cada uno.
Los policías, que no han sido identificados, llevaban cámaras corporales, pero no llevaban armas taser.
Wallace, de 27 años, tenía trastorno bipolar y, según el abogado de la familia, su esposa se lo dijo a los agentes antes de que le dispararan.
La mujer se encuentra embarazada, de acuerdo a los reportes.
¿Cuál fue la reacción?
En las noches del lunes y martes cientos de manifestantes marcharon en Filadelfia.
Las protestas provocaron que la Guardia Nacional y la policía refuercen su presencia en la ciudad y las autoridades señalan que 30 agentes de seguridad resultaron heridos durante los enfrentamientos.
También se acusó a los manifestantes de saquear negocios durante los disturbios.
Las marchas comenzaron pacíficamente, pero degeneraron en violencia a medida que avanzaba la noche.
Las brigadas antidisturbios llegaron en patrullas, bicicletas y autobuses.
Ante la violencia, las tiendas de la ciudad cerraron temprano y colocaron barricadas.
Según The Philadelphia Inquirer, los manifestantes también intentaron levantar trincheras improvisadas utilizando contenedores de basura.
Se estima que el lunes fueron más de 300 personas las que salieron a las calles y 91 resultaron arrestadas.
De acuerdo a medios locales, un oficial tuvo que ser trasladado a un hospital con una pierna rota y otras heridas luego de ser golpeado por una camioneta.
Filadelfia también fue centro de grandes protestas en mayo tras la muerte de George Floyd después de ser asfixiado por un policía en Minnesota.

