Editorial

Abuso Narcisista – por Adriana Cisneros Garza

Abuso Narcisista

por Adriana Cisneros Garza

adciga77@hotmail.com

 

El pasado 01 de Junio, fue el día mundial sobre la concientización del abuso narcisista, porque hay violencia que no se ve, heridas que no dejan moretones, y ataques que ocurren dentro de una casa. Éste tipo de abuso es un maltrato psicológico y emocional, que destruye el autoestima, aisla a las víctimas de sus redes de apoyo y amistades, dejando secuelas profundas en su salud mental. Se manifiesta con love bombing (bombardeo de amor), manipulación emocional, gaslighting (hacerte dudar de tu realidad), control, dominación, desvalorización constante, victimización estratégica, uso de los hijos, mascotas y familia como herramientas de control.

Muchas víctimas pasan años creyendo que el problema son ellas, porque son juzgadas,  cuando en realidad están intentando sobrevivir. Han sido traumatizadas por el aislamiento y las dudas que su agresor (su pareja) les genera. Son vulnerables a juicios, porque nadie entiende lo que viven diariamente, y lo difícil que es salir de allí. Los psicópatas narcisistas son adorables con todos, pero en su relación sentimental son de lo peor: humillan, ofenden, se burlan, juzgan, critican, violentan psicológicamente, físicamente, económicamente, sexualmente, son infieles, llevan doble vida, mienten, manipulan, restringen el dinero, abandonan a su pareja, a la familia, etcétera. No sienten empatía por nada, ni nadie.

La gente los ama porque se esfuerzan en ser perfectos y amables, pero eso es una fachada fingida, nadie conoce su verdadero carácter, sólo su pareja… ellos dejan caer su máscara en el hogar. Se enfurecen cuando el sometido comienza a despertar y a hablar de lo que pasa, no les conviene que sepan el daño que causan, necesitan que todos crean que “son los buenos de la historia”. Llaman “loca” o “resentida” a la esposa, “la exagerada”, “la que no lo respeta y sólo cuenta lo malo”, etcétera. Decir lo que sucede nunca es venganza, es comenzar a sanar poco a poco, porque el daño psicológico es enorme. Es escuchar nuestra voz nuevamente, después de haber vivido años con miedo, culpa y confusión.

NO ESTAMOS DAÑANDO SU REPUTACIÓN, ESTAMOS DEJANDO DE ENCUBRIR A QUIEN NOS LASTIMÓ EN TODOS LOS ASPECTOS. Estamos dejando de proteger una imagen que se construyó encima de nuestro sufrimiento silencioso. PORQUE NO ES NUESTRA CULPA, PORQUE ESO NO ES AMOR. Éste mes de junio, y todo el año… debemos hablar sobre abuso narcisista.

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