Los habitantes de Reino Unido comenzaron a abastecerse en los supermercados de cara a la Navidad tras las nuevas reglas que ha impuesto el gobierno británico.
Las decisiones generan temor de escasez de suministro, lo provoca más estrés en el que es tradicionalmente uno de los días de compras más intensos del año.
La carne y la leche se acabaron en algunos supermercados.

